Diseño e Implementación de Controles y Medidas de Prevención
Tercer apartado del Sistema de Gestión de Riesgos Penales (SGRP)
Una vez identificados los riesgos penales y definidas las políticas de cumplimiento, el siguiente paso clave en un Sistema de Gestión de Riesgos Penales (SGRP) es el diseño e implementación de controles y medidas de prevención eficaces.
Estos controles son las herramientas prácticas que permiten a la organización evitar, detectar y mitigar la posible comisión de delitos en el desarrollo de sus actividades.
¿Qué son los controles y medidas de prevención?
Los controles son procedimientos, mecanismos o prácticas que se establecen para reducir la probabilidad de que ocurran conductas delictivas. Las medidas de prevención, por su parte, son aquellas acciones orientadas a impedir que se materialicen los riesgos previamente identificados.
Tipos de controles habituales:
Controles operativos: como la segregación de funciones, revisiones periódicas, controles de acceso a la información y autorización de operaciones sensibles.
Controles documentales: políticas escritas, procedimientos internos y registros trazables de actividades clave.
Controles tecnológicos: uso de herramientas informáticas que detecten patrones irregulares o restringen el acceso a determinadas funciones o datos.
Controles financieros y contables: revisión de pagos, auditorías internas, control de facturación y cuentas bancarias.
Requisitos que deben cumplir los controles:
Adecuación: deben adaptarse al tamaño, estructura y actividad de la empresa.
Proporcionalidad: su complejidad debe ser proporcional al nivel de riesgo que se desea mitigar.
Eficacia demostrable: se debe poder verificar que el control funciona correctamente.
Documentación: todo control implementado debe estar debidamente descrito y respaldado por evidencia.
¿Por qué son esenciales?
Los controles no sólo previenen delitos, sino que también demuestran el compromiso real de la empresa con la legalidad. En caso de que se produzca un incidente penal, disponer de medidas de control activas y verificables puede ser determinante para atenuar la responsabilidad penal de la persona jurídica.
Conclusión
Los controles y medidas de prevención son el núcleo operativo del SGRP. Sin ellos, el sistema pierde eficacia y se convierte en una mera declaración de intenciones. Diseñar controles eficaces y adaptados a la realidad de la organización es una inversión clave para garantizar la seguridad jurídica y reputacional de cualquier entidad.
En el siguiente artículo abordaremos el cuarto apartado del sistema: la formación y concienciación del personal.
